La porción

Claridad y Elección

Mishpatim 5780 

Rabino Shmuel Rabinovich - Rabino del Kotel HaMaaraví y Los Lugares Santos

La semana pasada leímos acerca del evento más importante de la historia judía, la Revelación en el Monte Sinaí. Nos asombramos con la descripción de los niveles de emuná y de las experiencias trascendentales. La parashá de esta semana, Mishpatim, nos regresa al terreno de la gris y turbia realidad. Leyes acerca de daños, responsabilidad, esclavos; sobornos e intereses exagerados, violencia, muerte, robos… estas son las halajot (leyes judías) acerca de las cuales leeremos esta semana.

Al final de la parashá nos sorprendemos al descubrir que todas estas halajot están incluidas en un documento conocido como el “Sefer HaBrit”, el Libro del Pacto. Resulta que tratando con los niveles más bajos de la vida, y con los aspectos menos atractivos de la sociedad, es una parte inseparable del pacto entre el pueblo judío y D-os. La Revelación en el Monte Sinaí no terminó con experiencias elevadas, pero deseó despertar en el hombre el deseo de concretar el cambio social que afectara todos los aspectos de la vida.
En el primer versículo de la parashá leemos:

“y estas son las palabras que pondrás delante de ellos”
(Shemot 21:1)

Esta frase que “pondrás delante de ellos” es interesante. Por supuesto, es metafórica, pues las leyes de la Torá no son un objeto tangible que pueda ser “puesto” delante de un grupo de personas. ¿Cuál es la razón para utilizar una frase metafórica en lugar de la recurrente frase aplicada numerosas veces en la Torá “hablarás a los Hijos de Israel”?

¿Y quiénes son “ellos” a los que hace referencia? ¿Frente a quienes estas directivas bíblicas se suponen que deben ser presentadas?

Los comentaristas clásicos comprendieron que el “ellos” se refería a la totalidad del pueblo judío. Entonces, por ejemplo, Rabí Jaim ibn Attar (Marruecos 1696 - Jerusalén 1743), uno de los principales comentaristas bíblicos, se explayó y explicó que uno podría creer que hay secciones de la Torá que todo individuo debe conocer, como las leues de kashrut y Shabbat, frente a fragmentos como los que tratan acerca de daños, que sólo los profesionales deberían conocer de manera cuidadosa. Esto es lo que la Torá viene a refutar. Incluso las leyes de daños y otros temas sociales con carga negativa deben ser presentados frente a todo el pueblo. Conocer estas leyes es parte del proceso educacional que moldea a una persona que sentirá cercanía y se identificará con la vida moral que es reflejada en estas leyes.

La fresa “frente a ellos” requiere ser examinada. Dos de los más grandes comentaristas de la Edad Media expresaron sus opiniones acerca del significado de este término, y en consecuencia nos enseñaron dos importantes principios educativos.

El más grande comentarista bíblico, Rashí (Rabí Shlomó Itzjaki, Francia 1040-1105) vio la frase “delante de ellos” como una directiva relacionada a la necesidad de claridad en educación y estudio:

“El Santo Bendito Sea le dijo a Moshé: no pienses decir ‘Yo les enseñaré el capítulo o la ley dos o tres veces hasta que la sepan de manera correcta, como fue enseñado, pero no me preocuparé de permitirles comprender las razones del asunto y su explicación’. Por ello, fue dicho ‘pondrás delante de ellos’, como una mesa, lista y preparada para comer de ella, servida para alguien.”
(Rashí, Shemot, ibid)

Al enseñar, nuestro objetivo no es simplemente transmitir sabiduría. Queremos que nuestros estudiantes internalicen el contenido. El material debe ser presentado a los estudiantes “como una mesa, lista y preparada para comer de ella”. Es por esto que Rabí Iosef Caro (una de las más grandes autoridades rabínicas, España 1488 - Tzfat 1575) explica la elección del nombre “Shulján Aruj” (literalmente, “la mesa servida”) como título para su monumental obra acerca de halajá:

“Y he nombrado este libro Shulján Aruj, porque aquel que profundice encontrará en él distintas delicias servidas, preservadas, organizadas y expuestas con claridad”
(Introducción al libro Shulján Aruj)

En contraste, otro comentarista de la Edad Media, el Rambán (Najmánides - Rabí Moshé ben Najmán, España 1194 - Jerusalén 1270) leyó un significado distinto a la frase “delante de ellos”:
“Moshé les dijo: Aquí les presento todo, elijan hoy si desean seguir estas leyes… entonces ellos dirán si eligieron y aceptaron recibir sobre sí cumplirlas”.
(Rambán en Shemot 19:7)

Aquí nos enfocamos en otro principio educativo. No es correcto obligar a un estudiante a que adopte los puntos de vista del educador. El educador debe presentar al estudiante el contenido, los valores, las leyes - y el estudiante debe elegir si los adopta o los rechaza. No debemos pensar que tenemos la habilidad de forzar a los estudiantes, o a nuestros propios hijos, a tomar el camino que elegimos para ellos. Estamos obligados a presentar de manera clara lo que creemos para que de ese modo ellos lo internalicen de su propio modo y comprendan cuál es el camino correcto a tomar. Pero, en definitiva, ellos tienen la libertad de elegir.